domingo, 30 de marzo de 2008

Bando de la Huerta tranquilico... y "sin vestir"




Martes de Pascua.


En Murcia es un día muy importante. Es el Bando de la Huerta, la fiesta más importante del año junto con el Entierro de la Sardina (sábado siguiente a Domingo de Resurrección) y la Romería de la Fuensanta en el mes de Septiembre.



Es fiesta en la capital. Todos o casi todos los murcianos se visten de huertano. ¿Todos? No (como dirían en Astérix con la Galia). Este año el menda decidió encabezonadamente "no vestirse" como dice la gente refiriéndose a ese día. Eso no quiere decir que saliera enseñando mi cuerpazo al aire de los idus de marzo, no. "No vestirse" para un murciano el día del Bando de la Huerta, significa no ir vestido de huertano, sino como los 364 días del año restantes (365 en caso de este año bisiesto). "No vestirse" (de huertano) es casi un sacrilegio ese día, porque no importa la edad (se visten desde los niños casi recién nacidos hasta abuelos de 80 ó 90 años), ni como te lo vayas a montar, hay que "vestirse". No había ganas de ponerse la faja, los zaragüelles y demás.


Pues bien, yo me encabezoné y nada, salí de paisano, de murciano moderno, de "churubito" (que decían los huertanos viejos a los de la Ciudiá). Habíamos quedado varios amigos en lo mismo y sin embargo luego no cumplieron el "boicot". Y la verdad es que me dió luego pena. Sales a la calle y empiezas a ver gente, y gente, con el traje regional puesto, con el chaleco, con los zaraguelles, las mujeres (si no visten de chico por economía o comodidad) con su refajo, su mantilla, su mantón de manila, y todos con esparteñas (algunos las sustituyen por calzado más moderno) y medias huertanas de "repizco".


Sólo me había pasado dos años atrás desde que tengo uso de razón, el pasado año no iba tampoco de huertano, sino de "calle", y en otra ocasión fue peor porque salí, ví el ambiente y me tuve que volver a casa a estudiar mi inminente examen de oposición. El año pasado no estuvo mal y aquel año de oposición el día fue horroroso para mí, volviendo a mi casa a la hora de comer tras el aperitivo.



En fin, el día del Bando 2008 trancurrió entre tapeo, contemplación de alguna ambulancia socorriendo a alguna (levantada del suelo con cara de felicidad y ante la declaración del enfermero o médico a los amigos de la muchacha: "¿La váis a dejar sola? No, ¿verdad?"), arrocico al mediodía (de impresión), descanso casa antigua del "Gato" y salida por pubs un ratico hasta que el cuerpo aguantó. Pero todo muy tranquilo... y muy bien.
Ah! y el año que viene "vestido", ¡ea!, ahí queda dicho

2 comentarios:

Antonio Rentero dijo...

Pero cómo te se escurre no vestirte, hombre de Dios!!!

Ay, menos mal que tú solico has caído en tu error y el año que viene lo enmendarás...

Tigretón dijo...

Pues sí. Incomodidad o comodidad me importarán poco, creo que lo lógico es pasarselo bien (de "paisano" también me lo paso bien), pero parece que yendo de huertano está uno más "integrado", más metido en la fiesta.

¡Si se visten hasta los japoneses! (mis amigos de los palillos)